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Los Cuadernos de Laura

¿Enamoramiento, deseo, necesidad o amor? Por qué elegimos estar con otra persona

El escritor y ensayista Sergio Sinay reflexionó las diferencias entre el amor y el enamoramiento, y exploró las razones que abonan el deseo en la pareja.

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¿Por qué elegimos estar con otra persona? ¿Cuáles son los motivos que nos impulsan a entablar un vínculo sexoafectivo? ¿Es el deseo? ¿Son las ganas? ¿Es la necesidad? ¿O el amor?

Con la intención de descifrar estos enigmas vinculares y milenarios, Laura Di Marco invitó a la mesa radial de Los Cuadernos de Laura a Sergio Sinay.

“Cada relación es única de la misma manera que lo son las personas que la componen. Si uno está confundido, es que el amor no está presente. Es un punto de llegada en una relación y no un punto de partida. Cuando uno llega a este punto, ya tiene las cosas claras”, opinó el escritor en Radio Mitre.

En tal sentido, el ensayista diferenció las sensaciones del amor de las del enamoramiento al señalar que el segundo “es desconocimiento e ilusión”.

“Uno está con alguien que lo atrajo fuertemente e hizo que se destacara de otras. Como tiene eso, piensa que tiene todas las otras cosas que para esa persona constituye el ideal amoroso. A partir de un detalle, se construye un ideal de persona. Durante esa etapa, lo que mantiene la ligazón es el deseo y la pasión”, apuntó.

Para Sergio Sinay, durante el curso de una relación incipiente, “se irán descubriendo otras similitudes con el ideal amoroso pero también comenzarán a aparecer las diferencias, todas aquellas cosas en las que esa persona no es cómo uno pensaba”.

“Ahí es donde empieza el trabajo y el viaje amoroso que en las diferencias puede encontrar la materia prima y la riqueza para ser elaborado. Siempre que no se trate de diferencias de valores, que son absolutamente irreconciliables”, añadió.

Por otra parte, el especialista en vínculos abordó la compleja temática de la pérdida del deseo sexual y el erotismo en la pareja.

“El deseo y el erotismo no empiezan y terminan en la cama. Una de sus expresiones, quizás la más fuerte y explícita, se dé en la cama. Pero una pareja que tiene recursos emocionales va erotizando su vida y llega a la cama erotizada no por lo que en ese momento comienza sino porque lleva una vida erótica. Es decir, se desea la totalidad del otro”, manifestó.

Bajo su perspectiva, existe una noción anclada en “una cultura hedonista y consumista” que pregona “que el deseo implica desear las 24 horas del día, todo los días”.

Por el contrario, Sinay sostuvo que “desear es tener buenos encuentros sexuales, plenos, satisfactorios para ambos y que trasciendan lo corporal”.

“En la relación sexual, como en todos los demás aspectos de la vida de una pareja, hay momentos de mayor proximidad y otros de mayor distanciamiento. Estos tienen que ver con tiempos personales y con tiempos de la pareja también. Se adecua a la historia del vínculo”, evaluó.

Al hablar de la necesidad dentro del universo sexoafectivo, el ensayista destacó que “todos necesitamos de un otro en la medida en que somos seres sociales y el otro de alguna manera ratifica nuestra existencia cuando nos mira, nos nombra y nos escucha”.

“Ahora cuando necesitamos de una persona particular, se crea un vínculo de sumisión o apego. Aferrarse a otro o someterlo por una necesidad de no estar solo, no garantiza una relación amorosa”, advirtió.

A modo de cierre, Sergio Sinay expresó que las parejas que pueden construir historias sólidas y trascendentes “son aquellas que se forman con dos naranjas enteras y encuentran la forma de acomodarse de una manera armónica”.

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El ABC del libro más íntimo de Laura Di Marco.

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“Escribí este libro, que salió un publicado en un año electoral, porque sentía que podía ser un aporte. Me di cuenta de que tenía la posibilidad de contar historias, empoderar a otras mujeres y entendí que empezaba a ser un puente”, Laura Di Marco.

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5 formas de organizar la casa y evitar la acumulación de objetos

La organizadora profesional Brenda Haines explicó por qué las personas acumulan ropa y objetos que ya no usan y compartió algunos consejos para tener la casa en orden y aprovechar mejor los espacios.

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El apego a las cosas materiales puede convertirse en un problema serio a la hora de gestionar el orden de un hogar. De hecho, la acumulación llevada al extremo deja de ser una peculiaridad y transmuta en un trastorno compulsivo.

¿Por qué algunas personas tienen la imperiosa necesidad de guardar prendas y objetos que alguna vez tuvieron un propósito pero que ya no lo tienen?

En diálogo con Laura Di Marco, la organizadora profesional Brenda Haines evaluó que la culpa, la lástima y la pena juegan un papel fundamental a la hora de acumular cosas.

“Ponemos todos esos sentimientos en un objeto que quizás no tiene absolutamente nada que ver con nosotros. Son cuestiones nuestras. No poder desprendernos de las cosas asociado a no poder dejar pasar el tiempo. A que nos cuesta crecer y ver que nuestra vida cambió. Lo que era quizás hoy ya no es. Nos cuesta cambiar y dejar el pasado atrás”, enfatizó Haines en Radio Mitre.

Según la especialista, para evitar la acumulación excesiva de bienes obsoletos, la casa debe ordenarse y organizarse todos los días y “no es algo que uno lo hace una vez cada tanto”.

“A las cosas hay que asignarles un lugar y que siempre vuelvan a esa mismo lugar. Cuando las cosas no tienen un lugar asignado, uno las guarda en el primer lugar que encuentra, donde queda un hueco vacío. “Si no encontrás nada cuando ordenas, es porque no ordenaste nada”, indicó la gurú del orden.

Desde su punto de vista, el orden es casi una rama de la filosofía, “una manera de vivir” que consiste en organizar los espacios con el objetivo de transitar una vida más plena.

“Nos da mucha seguridad vivir en un espacio ordenado y organizado. Saber que cuando vamos a buscar algo, va a estar ahí donde creemos que va a estar. No tenemos que perder tiempo buscando nada ni volviéndolo a comprar porque no lo encontramos”, razonó Brenda Haines.

Bajo su perspectiva, una casa ordenada, limpia y organizada “nos genera mucha paz, seguridad, tranquilidad y ganas de estar allí”.

Tips de Brenda Haines para mantener el hogar en orden.

Darle salida a las cosas que no se utilizan: “Sacar todo aquello que no usamos y que no nos representa hoy. Acumulando y guardando es una manera de aferrarnos a no querer que pase el tiempo”.

Ponerse plazos: “Si hay ropa que tenemos guardada hace años porque esperamos volver a tener el cuerpo de los 20, hay que dejarlo pasar. Se deja un tiempo. Si pasan dos años y la prenda sigue ahí, es hora de eliminarlo”.

El placard primero: “Tenemos que empezar siempre por organizar nuestro propio placard. Todos los días nos tenemos que vestir y es lindo encontrarlo ordenado y organizado para poder vestirnos como queremos y no con lo que encontramos. A partir de ahí, continuamos con el resto de los espacios de la casa”.

Una cama tendida armoniza el cuarto: “Hacer la cama de alguna forma ordena la habitación. Es importante hacerla todos los días porque nos genera una cuestión de orden. Al tenderla, no nos queda otra que sacar las cosas que están sobre ella. Es muy importante para arrancar el día”.

Empezar y terminar: “Cuando empezamos a ordenar algo, terminarlo. No empezar a ordenar un cajón y dejarlo por la mitad para ir por otra cosa y así sucesivamente. Al final, no ordenamos nada cuando hacemos eso”.

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Sociopatía y poder: cómo reconocer a un sociópata en un puesto de autoridad

El doctor en Ciencias de la Comunicación Sergio Rulicki explicó cuáles son los rasgos psíquicos y físicos que hacen a un sociópata y por qué muchas veces forman parte de las esferas más altas del poder.

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No son pocas las ocasiones en las que se vuelve aplicable esa vieja máxima instalada en el refranero popular: las apariencias engañan.

Incluso, existen especialistas que dedican su tiempo a desentrañar esas incompatibilidades que a simple vista no se aprecian.

Uno de ellos es el doctor en Ciencias de la Comunicación y experto en el estudio de la comunicación no verbal Sergio Rulicki.

En Radio Mitre, Rulicki adaptó su teoría y conocimiento académico a intentar retratar las personalidades narcisistas, egocéntricas o megalómanas.

“Si hablamos del ego como egocentrismo, egotismo, adoración por si mismo y megalomanía incluso, todo eso está asociado al trastorno narcista y a la sociopatía. Algunas personas pueden llegar a un grado de soberbia y desconexión con la realidad absoluta”, señaló.

En esa línea, el entrevistado caracterizó al sociópata como una persona a la que “no le alcanza con ser un arrogante o un soberbio sino que se entra en la categoría arrogancia nivel Dios”.

“Es un trastorno de que una persona pueda llegar a creerse compartiendo los atributos de la divinidad. Puede estar oculto detrás de una persona aparentemente feliz”, apuntó Sergio Rulicki.

Asimismo, el licenciado en Ciencias Antropológicas aventuró que el sociópata “es capaz de llegar de manera integrada a algún lugar alto en la sociedad y, desde ese lugar elevado, es capaz de hacer cosas que causa muchísimo daño a cientos de miles de personas”.

Ya sea ocupar un alto cargo en una empresa privada o presidir un país, la sociopatía atraviesa los mas altos escalafones del poder.

“Es una cultura y una tradición muy antigua. Tiene raíces biológicas ya que las especies de primates somos muy jerarquizadas. Cuando pasamos de ser sociedades paleolíticas, cazadoras, recolectoras y nómadas a sociedades sedentarias, agrícolas y ganaderas, las personas con mayor capacidad para correrse del lugar de la comunidad fueron aquellas que tuvieron mayor capacidad de encaramarse en el poder. Eso no ha cambiado en 10.000 años”, explicó Rulicki.

A modo de cierre, el académico indicó los gestos que delatan una personalidad narcisista son, por ejemplo, “las sonrisas asimétricas, de costado o burlonas sumadas a una mirada extrovertida, fría, con brillo y fija hacia un lugar que uno no sabe cuál es”.

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