Buenos Aires

“Lo que no podemos nombrar se transforma en enfermedad”

La escritora Marina Borensztein habló acerca de los efectos que produce la mentira sobre los cuerpos de las personas y contó cómo transita la cuarentena junto a su esposo Oscar Martínez.

La última entrega de Los cuadernos de Laura por Radio Mitre tuvo como eje central de debate a la mentira y al desengaño.

A fin de ampliar las miradas sobre el tema, Laura Di Marco convocó a la mesa radial a la escritora Marina Borensztein, que aportó una perspectiva especial al respecto.

“Lo que no se dice, el cuerpo lo grita. Todo lo que se miente, el cuerpo lo pone en evidencia. Es muy complicado el autoengaño. Lo que no podemos nombrar se transforma en enfermedad”, indicó la entrevistada.

“Me pone loca que me mientan. Soy una libriana justiciera. Siempre quiero que la balanza esté equilibrada. No aguanto que me mientan. Aprendí mucho y he trabajado mucho conmigo misma, entonces cuando me mienten a veces me hago la distraída”, confesó Borensztein sobre si misma.

La hija del mítico Tato Bores afirma haber desarrollado una poderosa intuición con el correr de los años que le permite estar “muy conectada” con su propia persona y ese mecanismo le permite detectar una mentira con mayor facilidad.

“Soy cuidadosa con alguien que se puede sentir muy herido y que no vale la pena lastimarlo. Y, a veces, reconozco que puedo ser muy brutal. Practico mucho la integridad. Es la clave de la felicidad”, añadió.

Bajo su punto de vista, la entereza es un elemento fundamental a la hora de vincularse y responde a una coherencia entre lo que uno dice, hace y siente.

Durante otro pasaje de la entrevista, Marina Borensztein contó cómo transita el aislamiento social, preventivo y obligatorio junto a su hija Malena y su esposo Oscar Martínez.

“Agradezco todo. Chequeo diario de lo que tengo. Me da tranquilidad y me conecta con lo mejor de mí. De ahí me doy cuenta que soy completamente millonaria. Estoy consciente de lo mal que la está pasando tanto gente. Eso me hace agradecer más mi salud, mi comida, mi amor y mi hogar”, concluyó.

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