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Los Cuadernos de Laura

La gestualidad de la mentira: por qué la comunicación no verbal es clave para detectarla

El doctor en Comunicación Social Sergio Rulicki explicó cómo se implementa la comunicación no verbal a la hora de desenmascarar una mentira.

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“La mentira tiene las patas cortas” es uno de esos refranes del saber popular que soportan con dignidad el paso del tiempo. La advertencia yace explícita: el mentiroso es propenso a quedar atrapado en sus propias redes ficcionales.

Sin embargo, no todos los engaños son fáciles de desenmascarar. Quienes hacen de la mentira una compulsión, pueden volverse avezados en el arte de la falsedad.

Es por eso que en las últimas décadas la ciencia ha dedicado tiempo, recursos y esfuerzo a elaborar técnicas y herramientas para detectar falacias con precisión.

Entre ellas, el estudio de la comunicación no verbal se ha popularizado con el correr de los años. Es un método basado en la lectura minuciosa de gestos, expresiones y posturas de una persona a fin de comprender si lo dicho halla su correlato en lo pensado.

En diálogo con Laura Di Marco en Radio Mitre, el doctor en Comunicación Social Sergio Rulicki se refirió a la utilización de la comunicación no verbal implementada específicamente a la detección de una mentira.

“En los últimos años, hubo un desarrollo de la evaluación de la credibilidad a partir de los patrones estadísticos del uso del lenguaje que diferencian a las personas falaces de las veraces”, indicó el experto.

Según Rulicki, la lectura de esos patrones combinada con la observación de la comunicación no verbal arroja “indicios de dónde hay que prestar atención para seguir haciendo las preguntas correctas que lleven al interrogado a brindar esa información que está ocultando”.

“No hay ningún signo, gesto, expresión facial o cambio postural que por si mismo indique a ciencia cierta que la persona miente o dice la verdad”, observó.

Dependiendo del contexto en el que se dé cada caso, el licenciado en Ciencias Antropológicas afirmó que hay tres emociones delatoras: el temor, la culpa y el deleite por engañar.

“De acuerdo a mi experiencia, encontré una correlación entre la detección del engaño y mi estudio doctoral: me especialicé en estudiar la sonrisa humana. Hay más de 40 tipos de sonrisas. Hay sonrisas de encubrimiento de las emociones que se están sintiendo”, apuntó.

A partir de lo investigado, Sergio Rulicki aseguró que “cuando una persona se ríe de manera extemporánea, fuera de lugar, se vuelve inmediatamente consciente de que produjo una risa extemporánea y lo blanquea si no está mintiendo”.

“Tiene la inmediata necesidad de aclarar que esa risa fue producto de los nervios. Como en el que miente es un comportamiento inconsciente, jamás lo va a blanquear porque no se dio cuenta de que se está autodelatando. Tiene que ver con la impunidad también. Cuánto más impunidad sienta la persona, más van a aparecer expresiones sonrientes mientras se está dando respuestas a preguntas comprometedoras”, concluyó el profesor universitario.

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El ABC del libro más íntimo de Laura Di Marco.

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“Escribí este libro, que salió un publicado en un año electoral, porque sentía que podía ser un aporte. Me di cuenta de que tenía la posibilidad de contar historias, empoderar a otras mujeres y entendí que empezaba a ser un puente”, Laura Di Marco.

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5 formas de organizar la casa y evitar la acumulación de objetos

La organizadora profesional Brenda Haines explicó por qué las personas acumulan ropa y objetos que ya no usan y compartió algunos consejos para tener la casa en orden y aprovechar mejor los espacios.

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El apego a las cosas materiales puede convertirse en un problema serio a la hora de gestionar el orden de un hogar. De hecho, la acumulación llevada al extremo deja de ser una peculiaridad y transmuta en un trastorno compulsivo.

¿Por qué algunas personas tienen la imperiosa necesidad de guardar prendas y objetos que alguna vez tuvieron un propósito pero que ya no lo tienen?

En diálogo con Laura Di Marco, la organizadora profesional Brenda Haines evaluó que la culpa, la lástima y la pena juegan un papel fundamental a la hora de acumular cosas.

“Ponemos todos esos sentimientos en un objeto que quizás no tiene absolutamente nada que ver con nosotros. Son cuestiones nuestras. No poder desprendernos de las cosas asociado a no poder dejar pasar el tiempo. A que nos cuesta crecer y ver que nuestra vida cambió. Lo que era quizás hoy ya no es. Nos cuesta cambiar y dejar el pasado atrás”, enfatizó Haines en Radio Mitre.

Según la especialista, para evitar la acumulación excesiva de bienes obsoletos, la casa debe ordenarse y organizarse todos los días y “no es algo que uno lo hace una vez cada tanto”.

“A las cosas hay que asignarles un lugar y que siempre vuelvan a esa mismo lugar. Cuando las cosas no tienen un lugar asignado, uno las guarda en el primer lugar que encuentra, donde queda un hueco vacío. “Si no encontrás nada cuando ordenas, es porque no ordenaste nada”, indicó la gurú del orden.

Desde su punto de vista, el orden es casi una rama de la filosofía, “una manera de vivir” que consiste en organizar los espacios con el objetivo de transitar una vida más plena.

“Nos da mucha seguridad vivir en un espacio ordenado y organizado. Saber que cuando vamos a buscar algo, va a estar ahí donde creemos que va a estar. No tenemos que perder tiempo buscando nada ni volviéndolo a comprar porque no lo encontramos”, razonó Brenda Haines.

Bajo su perspectiva, una casa ordenada, limpia y organizada “nos genera mucha paz, seguridad, tranquilidad y ganas de estar allí”.

Tips de Brenda Haines para mantener el hogar en orden.

Darle salida a las cosas que no se utilizan: “Sacar todo aquello que no usamos y que no nos representa hoy. Acumulando y guardando es una manera de aferrarnos a no querer que pase el tiempo”.

Ponerse plazos: “Si hay ropa que tenemos guardada hace años porque esperamos volver a tener el cuerpo de los 20, hay que dejarlo pasar. Se deja un tiempo. Si pasan dos años y la prenda sigue ahí, es hora de eliminarlo”.

El placard primero: “Tenemos que empezar siempre por organizar nuestro propio placard. Todos los días nos tenemos que vestir y es lindo encontrarlo ordenado y organizado para poder vestirnos como queremos y no con lo que encontramos. A partir de ahí, continuamos con el resto de los espacios de la casa”.

Una cama tendida armoniza el cuarto: “Hacer la cama de alguna forma ordena la habitación. Es importante hacerla todos los días porque nos genera una cuestión de orden. Al tenderla, no nos queda otra que sacar las cosas que están sobre ella. Es muy importante para arrancar el día”.

Empezar y terminar: “Cuando empezamos a ordenar algo, terminarlo. No empezar a ordenar un cajón y dejarlo por la mitad para ir por otra cosa y así sucesivamente. Al final, no ordenamos nada cuando hacemos eso”.

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Sociopatía y poder: cómo reconocer a un sociópata en un puesto de autoridad

El doctor en Ciencias de la Comunicación Sergio Rulicki explicó cuáles son los rasgos psíquicos y físicos que hacen a un sociópata y por qué muchas veces forman parte de las esferas más altas del poder.

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No son pocas las ocasiones en las que se vuelve aplicable esa vieja máxima instalada en el refranero popular: las apariencias engañan.

Incluso, existen especialistas que dedican su tiempo a desentrañar esas incompatibilidades que a simple vista no se aprecian.

Uno de ellos es el doctor en Ciencias de la Comunicación y experto en el estudio de la comunicación no verbal Sergio Rulicki.

En Radio Mitre, Rulicki adaptó su teoría y conocimiento académico a intentar retratar las personalidades narcisistas, egocéntricas o megalómanas.

“Si hablamos del ego como egocentrismo, egotismo, adoración por si mismo y megalomanía incluso, todo eso está asociado al trastorno narcista y a la sociopatía. Algunas personas pueden llegar a un grado de soberbia y desconexión con la realidad absoluta”, señaló.

En esa línea, el entrevistado caracterizó al sociópata como una persona a la que “no le alcanza con ser un arrogante o un soberbio sino que se entra en la categoría arrogancia nivel Dios”.

“Es un trastorno de que una persona pueda llegar a creerse compartiendo los atributos de la divinidad. Puede estar oculto detrás de una persona aparentemente feliz”, apuntó Sergio Rulicki.

Asimismo, el licenciado en Ciencias Antropológicas aventuró que el sociópata “es capaz de llegar de manera integrada a algún lugar alto en la sociedad y, desde ese lugar elevado, es capaz de hacer cosas que causa muchísimo daño a cientos de miles de personas”.

Ya sea ocupar un alto cargo en una empresa privada o presidir un país, la sociopatía atraviesa los mas altos escalafones del poder.

“Es una cultura y una tradición muy antigua. Tiene raíces biológicas ya que las especies de primates somos muy jerarquizadas. Cuando pasamos de ser sociedades paleolíticas, cazadoras, recolectoras y nómadas a sociedades sedentarias, agrícolas y ganaderas, las personas con mayor capacidad para correrse del lugar de la comunidad fueron aquellas que tuvieron mayor capacidad de encaramarse en el poder. Eso no ha cambiado en 10.000 años”, explicó Rulicki.

A modo de cierre, el académico indicó los gestos que delatan una personalidad narcisista son, por ejemplo, “las sonrisas asimétricas, de costado o burlonas sumadas a una mirada extrovertida, fría, con brillo y fija hacia un lugar que uno no sabe cuál es”.

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