“Este operativo se hace bajo la conducción del Departamento de Estado y con complicidad de los gobiernos brasileño y argentino. Cada uno quedó contento con lo que pasó. Para Lula, Bolsonaro es el cobarde que se fugó; Bolsonaro se considera perseguido político y para Milei el apoyo para su compañero ideológico”, aseveró el ex embajador.
El exembajador argentino en Estados Unidos, China y Brasilia analizó la salida de Flavio Bolsonaro de Brasil y sostuvo que el operativo habría contado con el conocimiento de los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, además de la intervención del Departamento de Estado norteamericano. También alertó sobre el deterioro institucional y las tensiones políticas en la región.
En una entrevista periodística, Diego Guelar consideró que la salida de Bolsonaro fue el resultado de una operación coordinada al margen de los canales diplomáticos formales. Según su interpretación, el recorrido de aproximadamente 3.000 kilómetros por territorio brasileño sin que las autoridades lo detuvieran difícilmente podría haberse concretado sin algún tipo de consentimiento.
Guelar sostuvo que cada uno de los protagonistas obtiene un beneficio político de lo ocurrido: Lula puede presentar la salida de Bolsonaro como una retirada, mientras que el dirigente brasileño puede argumentar que debió alejarse para evitar una eventual prisión arbitraria. En tanto, Milei expresaría su solidaridad ideológica con el espacio político brasileño, mientras que Donald Trump conservaría margen para intervenir diplomáticamente sin confrontar abiertamente con ninguna de las partes.
El exdiplomático aclaró que, a su entender, no existió una notificación oficial de Interpol ni una comunicación judicial o ministerial que impidiera el ingreso de Bolsonaro a la Argentina. De haber existido una solicitud formal de detención, explicó, las autoridades argentinas habrían tenido que actuar conforme a los mecanismos de cooperación internacional correspondientes.
Aunque consideró improbable que el episodio genere consecuencias bilaterales inmediatas, Guelar manifestó su preocupación por el estado de las relaciones entre ambos países. En particular, cuestionó la ausencia de embajadores y criticó los insultos públicos de Milei hacia Lula durante su visita a Brasil.
Durante la entrevista, el exembajador también presentó su análisis sobre el triunfo de Lula y las consecuencias políticas que puede tener para la región. Explicó que el episodio representa una señal de alerta para Brasil, un país que durante décadas consiguió consolidar la alternancia entre gobiernos de izquierda y derecha sin poner en riesgo su estabilidad institucional.