Seguinos

Columna LN

Un nuevo dispositivo de poder avalado por Cristina

O entraba Massa o se iba a Alberto, así de débil estaba el Presidente, al que apretaron fuerte para genere este cambio.

Publicado

el

Alberto Fernández no se sostenía si no entraba Sergio Massa al Gobierno. O entraba Massa o se iba a Alberto, así de débil estaba el Presidente, al que apretaron fuerte para genere este cambio. Tenemos mucha información exclusiva y muy buen análisis, pero también tenemos muchas preguntas que quiero compartir con vos y que vamos a ir respondiendo.

Por ejemplo, pensemos juntos:

Hace tres semanas, cuando renunció Guzmán, Massa llegó a la Casa Rosada apoyado por el mismo grupo empresario que lo avala hoy: Daniel Vila, José Luis Manzo, los Eskenazi, Brito, Mauricio Filiberti, el “rey del cloro”, uno de los dueños de Edenor.

Cristina Kirchner vetó ese esquema, ¿por qué ahora lo avaló? ¿Qué significa que lo apoye ese grupo empresario? ¿Qué puede cambiar en la Argentina y en tu vida con estos cambios? ¿Cristina va a aceptar un ajuste? ¿Massa va a hacer un ajuste?

La novela del nuevo integrante del Gabinete arrancó ayer cuando su esposa, Malena Galmarini, lanzó su campaña por Twitter. ¿Será su campaña presidencial? Imitando un poco a Cristina, que también lanzó, en un lejano 2019, a su criatura por redes. Finalmente su marido fue confirmado como mega ministro: será la cabeza de Economía, Agricultura y Producción.

Batakis solos duró 24 días, devorada por la Argentina. Como en una partida de ajedrez, la llegada de Massa significó la derrota de varios de sus enemigos internos. El primero, Daniel Scioli, que vuelve a Brasil. Quedó liberada la Afip, lo que Massa pedía. ¿Quién va a ocuparla? Carlos Castagnetto, un hombre muy ligado a Alicia Kirchner. Fiel custodio de la caja k.

Massa llega con nuevos colaboradores y anotá este nombre: Emanuel Álvarez Agis quien, aseguran, es el cerebro del “plan Massa”.

Hablando de los amigos y los enemigos de lo que parece ser el nuevo hombre fuerte del Gobierno, Mauricio Macri habló en La Rural de este tema.

El nuevo mega ministro tiene una particularidad: está liquidado en las encuestas, pero tiene buena imagen en el círculo rojo. Pero vamos a lo que más te va a interesar: ¿qué tiene Massa en la cabeza y que puede cambiar en este país?

Massa respetaría el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional e intentaría un acercamiento con el campoBuscará traer dólares por su sistema de relaciones y su pragmatismo. Dicen, desde su entorno, que quiere avanzar en medidas de “alivio fiscal” para el que trabaja, la clase media.

Pero, ¿qué pasó con la economía y con la formalización de los nuevos anuncios? Después la corrida de los últimos días, el dólar libre retrocedió 12 pesos y cotizó a $314 ¿tiene que ver con el nuevo esquema de poder?

Hay cambios en la financiación de las compras hechas en dólares con tarjeta y un aumento fuerte en las tasas de interés de las Leliq y de los plazos fijos para frenar la corrida. ¿Te acordás cuando Alberto Fernández prometía aumentar un 20% las jubilaciones y anticipaba que lo iba a financiar con lo que su archienemigo, Macri, pagaba de intereses por las Leliq?

La falta de coherencia, la panquequeada, la inconsistencia producen, a la larga, estragos políticos. ¿Le pasará lo mismo a Massa?

Por Laura Di Marco para lanacion.com.ar

Columna LN

Ricardo López Murphy apuntó a la conducción de JxC por resistirse a un acuerdo con Javier Milei y José Luis Espert

El referente de Republicanos Unidos se refirió a los debates internos en la coalición opositora y abogó por un liderazgo claro; su programa para la “estabilización” del país.

Publicado

el

1 de febrero de 2023 07:50 LA NACION

El diputado Ricardo López Murphy se refirió este martes a las internas en Juntos por el Cambio de cara a las elecciones, criticó a la mesa directiva de la coalición y pidió considerar la apertura hacia figuras como Javier Milei y José Luis Espert. “A veces la conducción hace tonterías y las tenemos que corregir”, afirmó en declaraciones a LN+.

En el programa +Noticias a la noche, López Murphy tomó distancia de la declaración que hizo la mesa nacional de Juntos por el Cambio meses atrás cuando le cerró la puerta a un acuerdo con Milei. “Jamás hubiera planteado lo que pasó, ni hubiera expresado esos temores”, señaló.

En este contexto, comparó el debate actual en torno a una posible alianza con el economista libertario con la persecución que puede realizar un hombre para intentar conquistar a una mujer. “No es posible, ni sensato”, advirtió en el ciclo conducido por Laura Di Marco y Hugo Macchiavelli.

López Murphy tomó distancia del rechazo de la conducción de JxC a Milei.
López Murphy tomó distancia del rechazo de la conducción de JxC a Milei. Marcelo Manera

El también referente de Republicanos Unidos se mostró predispuesto a avanzar en un acuerdo con José Luis Espert, quien encabeza Avanza Libertad en la provincia de Buenos Aires. “Fue un error enorme no haberlo incorporado en 2021″, señaló. Opinó lo mismo respecto de Cynthia Hotton, quien asumió recientemente como funcionaria en el gobierno porteño.

López Murphy se mostró convencido de que ambos dirigentes “van a estar dentro de la coalición” y afirmó que ya explicitó su “apoyo” para que Espert sea parte de Juntos por el Cambio. Recalcó que un acercamiento podría “cooperar” para que la oposición tenga un “triunfo” importante que aporte a “la gobernabilidad” del país. “Para mí es el problema más grande que tenemos por la decadencia institucional que hubo”, dijo.

La elección en la provincia de Buenos Aires y en el país nos lleva a un riesgo, que elijamos a un gobierno débil”, expresó. El dirigente alertó que la próxima administración heredará “una situación extrema”. Y amplió: “El votante puede consagrar un gobierno con fortaleza, equipo, voluntad, y con un programa firme y resolutivo, o se arriesga a otra situación”.

López Murphy aseguró que apoyaría el ingreso de Espert a JxC.
López Murphy aseguró que apoyaría el ingreso de Espert a JxC.Twitter

En ese sentido, objetó las rivalidades políticas internas y sostuvo que Juntos por el Cambio “tiene que ordenar su discurso, y presentar su programa con claridad y sin subterfugios para “proveer una narrativa vigorosa”.

“Uno de los errores es crear una competencia personal. En lugar de hacer tanto énfasis en las candidaturas, tenemos que concentrarnos en el programa y en las reglas de juego. Y así, a los abanderados a los que les toque, tendrán que llevar el programa en común”, manifestó.

Plan para la estabilización

Ricardo López Murphy desarrolló una serie de puntos que consideró imprescindibles para que el país pueda alcanzar un camino de estabilización, que implica frenar la emisión monetaria, atacar el déficit fiscal y tender a una acumulación de las reservas.

El primero de esos pasos, según detalló, es que el Banco Central sea efectivamente independiente. “Hay que tener un Banco Central autónomo, que no le conteste el teléfono al presidente de la República, ni a ningún político” enfatizó. Y, a su vez, pidió en paralelo, que haya una ley que nomine a los directores del organismo “con la venia del Senado y con procedimientos extremadamente difíciles de remoción”, similares a los que tienen los jueces de la Corte Suprema.

López Murphy solicitó asegurar una autonomía plena del Banco Central.
López Murphy solicitó asegurar una autonomía plena del Banco Central.

En tanto, aseveró que el país tiene que buscar un balance en su situación fiscal y propuso seguir el ejemplo del expresidente chileno Ricardo Lagos (2000-2006), que buscó reducir la dependencia de ese país de la minería. Así, sostuvo que se tiene que bajar su deuda por varias razones, pero una de ellas es “la tragedia” de la “reputación” que posee el país.

“El Banco Central tiene que reconstruir su patrimonio y la forma de hacerlo es acumular aproximadamente 15 puntos del producto, o sea 100.000 millones de dólares, y a lo largo de varios años tenemos que comprar sistemáticamente dólares”, explicó.

A su vez, consignó que se debe poner un tope a la deuda que el país puede colocar en lugares como “Nueva York, Fráncfort, o Tokio. Es decir, no recurrir a deuda estatal en el exterior”, salvo que se trate de acuerdos con organismos multilaterales.

“Esas cosas son vitales para que haya credibilidad, que ganemos genuinamente las reservas y que no haya trampas”, manifestó.

LA NACION

Seguir leyendo

Columna LN

Patricia Bullrich fustigó a Máximo Kirchner y le hizo un duro reproche

La titular del partido Pro rechazó el análisis político del líder de la Cámpora; continuó con sus críticas a la política social de Cambiemos.

Publicado

el

Patricia Bullrich cuestionó este lunes con dureza a Máximo Kirchner, rechazó su pensamiento político de la realidad, lo trató de “bruto”, “elemental” y “antiguo”, y, además, le objetó sus propios dardos internos al gobierno del Frente de Todos. “No pasa ningún tipo de análisis”, manifestó en declaraciones a LN+.

Bullrich fue consultada en el programa +Noticias a la noche sobre la entrevista que el líder de La Cámpora y titular del Partido Justicialista bonaerense le brindó al sitio El Cohete a la Luna. Allí, el diputado ratificó sus críticas a la Casa Rosada, y aseguró que Cristina Kirchner “nunca maltrató a Alberto Fernández”.

La presidenta de Pro admitió que no leyó la entrevista, aunque aprovechó la ocasión para cuestionar sus posturas y análisis. “Si [Karl] Marx lee a Máximo Kirchner, dice que es un bruto”, lanzó. “Es tan elemental, tan antiguo, tan joven-viejo, que dice cosas fuera de lugar”, agregó.

Patricia Bullrich de recorrida por Mar del Plata
Patricia Bullrich de recorrida por Mar del PlataMauro V. Rizzi – LA NACION

“Soy doctora en Ciencias Políticas, me divierte mucho leer pensamientos de marxistas actuales inteligentes sobre cómo ven el mundo, pero con tipos tan elementales es perder el tiempo”, aseveró. Y añadió: “No alcanza ni para analizarlo”.

Por otro lado, la dirigente opositora le reprochó haber dejado la conducción de la bancada oficialista en el contexto de la discusión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Insistió que el Frente de Todos es todavía “su” espacio.

No hay nada peor que aquellos que siendo parte de un gobierno, lo abandonan y dicen ‘yo argentino’. Esos son los peores, los que abandonan el barco”, afirmó. “Uno puede criticar, pero no irse como hizo él, dejar al Gobierno en banda, y criticar de afuera, y tirar piedras”, añadió.

Por otro lado, contó que, presuntamente, hubo un plan “Kirchner-Kirchner-Kirchner” para controlar el poder. Sostuvo que la idea de Néstor y Cristina Kirchner era alentar a su hijo para que alguna vez llegara también al sillón de Rivadavia.

“Ellos veían a Máximo como su heredero”, indicó. Y agregó: “Que no le haya dado el pinet ha sido muy bueno para la argentinos, sino hubiéramos tenido una dinastía Kirchner eternamente, y hoy el presidente sería él y no Alberto Fernández”, dijo.

Respuesta a la funcionaria de Larreta

Asimismo, redobló sus críticas a la política social de Cambiemos y le respondió a la funcionaria porteña Viviana Cantoni, quien le solicitó que dejara de hablar “para la tribuna”. Bullrich aseguró que durante la gestión de Carolina Stanley se “empoderó” a dirigentes como Juan Grabois (Movimiento de Trabajadores Excluidos) y Emilio Pérsico (Movimiento Evita).

“Marqué durante los cuatro años de gestión, el error de empoderar a estas organizaciones, de mantener a la gente en la pobreza total y absoluta, aumentando los planes sociales, planteé un alternativa que me costó tres años de discusión”, aseveró.

En esa línea, aseguró que en 2019, en el final de la gestión, el entonces presidente Mauricio Macri le “dio la razón”. “Terminamos con el servicio cívico voluntario en valores, que era la transformación cultura real de las personas que cobraban un plan para poder insertarse en la vida social, educativa, en la vida real de la Argentina”, dijo.

E insistió: “Siempre estuve en contra de nuestra política social, tengo todos los testigos, que fueron los ministros. No es algo que digo ahora, lo dije desde el primer día en que se dijo en una reunión que Pérsico y Grabois iban a estar de nuestro lado. Eso fue una ingenuidad política”, analizó.

Bullrich le reprochó a la gestión de Stanley haber llevado una política que consideró como “una continuidad” del kirchnerismo y haber “incrementado los planes sociales”.

Cantoni, funcionaria de Horacio Rodríguez Larreta, había indicado a través de las redes sociales que entre 2015 y 2019 hubo un “proceso de transformación inédito” que cambió “el paradigma de los programas sociales” a través de la eliminación de los punteros y las organizaciones sociales como intermediaria. Sin embargo, la respuesta no convenció a la titular de Pro.

Bullrich le reprochó a Stanley haber empoderado a dirigentes como Emilio Pérsico y Juan Grabois (MTE)
Bullrich le reprochó a Stanley haber empoderado a dirigentes como Emilio Pérsico y Juan Grabois (MTE)Facebook Juan Grabois

En contraposición, en caso de llegar al Gobierno, Patricia Bullrich sostuvo que eliminará los planes progresivamente y habló de un reemplazo del sistema por los seguros de desempleos.

“Los transformaría de manera inmediata en un seguro de desempleo con un plazo de seis meses para las personas más jóvenes con capacidad de trabajar de manera inmediata, y con un tiempo un poco más prolongado para aquellas familias que tienen muchos hijos y que no tienen otra posibilidad, y que necesitan un sistema de reciclado más largo”, explicó.

Y recalcó: “En cuatro años no puede quedar un solo plan social. Se ha demostrado que el plan social empobrece más a la gente, lo que le da dignidad es el trabajo”.

LA NACION

Seguir leyendo

Columna LN

Disneylandia: el romance tóxico entre los intelectuales y los tiranos

La postal era bizarra. Rodeado de sus dictaduras favoritas, Alberto Fernández concluyó en la cumbre de la Celac –a la que confundió, en la apertura, con la Cumbre de las Américas– que la democracia está en riesgo en la región. Cualquier despistado podría pensar que, sin nombrarlos, hablaba de Maduro, Ortega o Díaz-Canel, pero no. Era justo al revés.

Publicado

el

26 de enero de 2023

Ir a notas de Laura Di Marco

Laura Di Marco

PARA LA NACION

La postal era bizarra. Rodeado de sus dictaduras favoritas, Alberto Fernández concluyó en la cumbre de la Celac –a la que confundió, en la apertura, con la Cumbre de las Américas– que la democracia está en riesgo en la región. Cualquier despistado podría pensar que, sin nombrarlos, hablaba de Maduro, Ortega o Díaz-Canel, pero no. Era justo al revés.

El dardo presidencial estaba dirigido a sus denunciantes, los cambiemitas, “esa derecha recalcitrante y fascista” que impidió la llegada a la Argentina del dictador venezolano, investigado en la Corte Penal Internacional por los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el chavismo. La de Alberto parecía una fantasía propia de “Disneylandia”, como diría el presidente Luis Lacalle Pou, haciendo referencia a la realidad ilusoria en la que habita el kirchnerismo.

Pero la asociación entre el kirchnerismo y el mundo fantástico de Disneylandia –o de “Disneyworld”, parafraseando a Cristina– no solo fue marcada por Lacalle Pou. Fueron el paraguayo Abdo Benítez y, sorpresivamente también, el chileno Gabriel Boric, aliado ideológico del kirchnerismo, quienes, aunque en distintas dosis, pusieron sobre la mesa de la Celac una realidad que el Gobierno se empeña en negar: la violación de los derechos humanos, el encarcelamiento de opositores, la represión de la disidencia, el ahogo de la libertad de expresión; la tiranía, en fin, de los regímenes amigos de Alberto y Cristina. Benítez pidió “no mirar para el costado” cuando siete millones y medio de venezolanos han abandonado sus hogares. El chileno directamente exigió la liberación de los presos políticos en Nicaragua y “elecciones libres” en Venezuela, asumiendo que no las hay.

Palabras que chocan con el atronador silencio de intelectuales y artistas simpatizantes del kirchnerismo, que siguen nutriendo con su apoyo, e incluso con su arte, paraísos ilusorios que solo existen en su imaginación.

Artistas e intelectuales que, incluso, padecieron el exilio del mismo modo que hoy lo padecen millones de venezolanos. Un amor por los tiranos que excede a la Argentina. Pero ¿por qué? El dinero como único argumento parece débil. El filósofo Miguel Wiñazki ofrece otra explicación: “La idea de igualdad puede cegar la realidad de la desigualdad. Hay intelectuales que padecen de intelectualismo o de ideologismo. Se quedan en el concepto, en las ideas, pero desconectados de la información”. En efecto, las ideas pueden ser, irónicamente, velos potentes contra realidades incómodas. Wiñazki apunta otra razón: la cercanía con el poder puede ser otro gran afrodisíaco. Existen intelectuales que buscan un “protectorado” de la política –el de “mamá” Cristina, por caso– a cambio de la provisión de ideas.

https://fb9399d3b461b70dc722374593f25fd1.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

Y, luego, la razón más invisible, pero tal vez la más potente: la presión de los pares. Según Sabrina Ajmechet, diputada alineada con Patricia Bullrich y profesora de Pensamiento Político en la UBA, habría que hacer una distinción entre dos mundos: el intelectual y el académico. Es en la vida universitaria académica donde pertenecer al kirchnerismo o a la izquierda es la contraseña cultural que garantiza la aceptación de los demás.

Allí, desmarcarse podría ser sinónimo de exilio afectivo. O de bullying silente. ¿Y qué sería desmarcarse? La forma de pararse frente al kirchnerismo o las críticas hacia Cuba, Nicaragua o Venezuela. “Te hacen el vacío, te evitan, no te invitan a las reuniones sociales”, suele confesar un intelectual, profesor universitario, que apoyó la candidatura presidencial de Macri en 2015. En una palabra, en gran parte del mundo académico, el anhelo de “pertenecer” se paga con un carísimo peaje: la libertad para pensar.

A mediados de los años 90, el historiador François Furet publicó El pasado de una ilusión: ensayo sobre la idea comunista en el siglo XX. Como excomunista, el ensayo de Furet también puede leerse como el de su propia transición hacia el paradigma de la democracia liberal. Allí critica la trayectoria de los intelectuales franceses y occidentales en general, que miraron para el costado ante las matanzas en los gulags: el horror de los campos de concentración de Stalin.

Sartre y Simone de Beauvoir, que también apoyaron con fuerza la revolución cubana y luego se transformaron en fervientes defensores del dictador Mao, fueron los más visibles, pero de ningún modo los únicos. Cualquier oscuridad, incluso las matanzas, era justificada en nombre de la causa de la izquierda. Así fue como sin saberlo –y sin siquiera sospecharlo– tantos agnósticos se volvieron religiosos. Tan religiosos como el kirchnerismo.

Laura Di Marco

Seguir leyendo

Trending